Inicio Internacionales Matan a cientos de monos en Brasil al creer que propagan la...

Matan a cientos de monos en Brasil al creer que propagan la epidemia de Fiebre Amarilla

364
0
Compartir
Los monos no transmiten la enfermedad, es el zancudo el encargado de propagarla

Brasil atraviesa por un momento de incertidumbre, debido a que los casos de fiebre amarilla han aumentado alarmantemente. Las colas para aplicarse la vacuna son descomunales y muchas personas pasan horas formándose, sin poder ser atendidos.

Cada mañana la Secretaría de la Salud de São Paulo entrega a algunos centros de vacunación hasta 500 vacunas, pero no dan abasto para suplir la demanda. La cola inicia a la media noche; cuando el centro abre sus puertas a las 7 de la mañana, ya todos los turnos están cubiertos.

Durante todo el 2017 se registraron 16 muertes por fiebre amarilla, pero ahora solo en el mes de enero del presente año, se han contabilizado 58 fallecidos a causa de la enfermedad.

Todo indica que el país no estaba preparado para luchar contra este riesgo, reduciendo las dosis repentinamente de 0,5 mililitros a 0,1, buscando abarcar a más personas por mucho menos tiempo.

Como consecuencia de esto, una gran cantidad de ciudadanos ha saqueado centros de salud, han matado a cientos de monos en parques públicos creyendo, erradamente, que ellos contagian la enfermedad.

Esper Kallas, investigador de enfermedades infecciosas en la Universidad de São Paulo, señaló que “sencillamente, faltó invertir en las fábricas para que produjesen más vacunas. El sistema sanitario brasileño no está preparado para recibir epidemias de gran magnitud”.

Las alertas iniciaron el 9 de octubre de 2017, cuando un mono murió en un parque del Horto Florestal, una reserva natural al norte del Estado, y la necropsia indicó que padecía fiebre amarilla.

Los monos son los predilectos del Haemagogus, el mosquito que transporta el virus, siendo la prueba de que la enfermedad comenzaba a propagarse en el sur del país.  

En São Paulo, vacunaban a 500 personas al mes, ahora aplican hasta mil por día. A mediados de enero, la Organización Mundial de la Salud recomendó que todo aquel que visitara dicha ciudad debía vacunarse, lo que generó inmediatamente un caos.

Las colas empezaron a dar dos vueltas alrededor de los centros de salud. En la zona este, la entrega de 300 vacunas debió ser custodiada por la policía, porque las personas en espera querían tomarlas por la fuerza.

Entre la confusión y las malas informaciones sobre el tema, muchos fueron a los bosques a matar monos. El presidente de la Sociedad Brasilera de Virología resaltó: “No hay motivo para el pánico pero no está todo bajo control”.

La Secretaría adelantó la campaña de vacunación programada para el 3 de febrero al 25 de enero. Redujeron las dosis, lo que reduce también la duración de su efecto, a tan solo ocho años.

Asimismo, iniciaron un sistema de prioridades un tanto complejo, en donde los 77 municipios más expuestos vacunarán prontamente a la población, para las demás localidades exigirán una cita previa, y en ambos casos habrá excepciones.

 

Comments

comments