El valor de la autencidad

    880
    0

    Los seres humanos han explorado con mayor profundidad en su mente, intentando encontrar un factor que les permita acercarse a una genuina libertad, la que se manifestaría en una nueva o diferente forma de pensar, actuando con un criterio personal. alejándose de los esquemas mentales de una sociedad establecida.

    Para lograr una verdadera autenticidad la persona necesariamente tiene que conectar con su propia individualidad; esta última permite explorar al máximo sus propias capacidades, descubriendo su auténtico YO, a fin de encontrar la razón de su propia existencia.

    En este conocimiento de sí mismo, el individuo va conectando con su propia y más profunda libertad, a la vez que alcanza grandes niveles de ser intensamente genuino en su actuar, pensar y sentir.

    Ser autentico consiste en ser realmente fiel a sí mismo y vivir de acuerdo a lo que siente y piensa, donde los actos deben de ser muy coherentes con los sentimientos e ideas. Al no haber este valor se manifiestan conflictos de toda índole en la sociedad, en la familia y finalmente con uno mismo.

    Como todo en la vida, ha de existir un balance, pues si no lo hay, la individualidad se puede transformar en vanidad, egolatría, segregación o petulancia, cuya conducta se manifiesta en intolerancia hacia una sociedad o hacia otros, lo que acarrea como resultado un divisionismo que, en lugar de aportar ayuda a la destrucción.

    Más existe otra forma de manifestación que va en la búsqueda de la verdad interior, con el fin de ir logrando paso a paso la autenticidad. Ambos valores están unidos y se complementan entre sí, pues al existir un auténtico equilibrio entre ellos, los resultados son o serán realmente efectivos y beneficios para quien los vive y para su entorno.

    Ahora bien, quien no postula primero por sí mismo, tendrá una tendencia al estancamiento en todo orden de cosas, pues nadie puede ofrecer aquello que no conoce y quien no hace el recorrido ni practica en su propia realidad, difícilmente puede expresarse en libertad y su manifestación se realizará sólo desde un intelecto o un aprendizaje basado en la experiencia de terceros y no en la propia.

    Tanto la individualidad como la autenticidad son parte de un camino personal, el que, si se concreta revela aristas nuevas, generando un resultado constructivo para quien lo realiza.

    Un hombre o mujer auténticamente individual rompe esquemas, estereotipos y en su audacia, aporta ideas innovadoras y frescas, pues concibe en su mente objetivos que al hombre común le pueden parecer sueños imposibles. Una persona con estas características, es un ser auténticamente libre y es un enorme aporte para la sociedad.

    «Quien es auténtico, asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es».

    PAOLA RIOSECO PRADO

    www.terapiasdeautoayuda.cl

    Comments

    comments

    Artículo anteriorNueva fuerza de vigilancia fronteriza en Europa
    Artículo siguienteAsamblea Nacional de Venezuela impulsará un juicio político contra Nicolás Maduro